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Tenemos 51 invitados conectado(s)| Witchburn - "This is how we slay our demons…" |
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| Escrito por DrinkTim |
| Miércoles, 14 de Diciembre de 2011 14:45 |
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Desde Seattle Witchburn nos presentan una bofetada de rock sureño con sabor a whiskey en forma de trece temas. Alejandro Coca recoje el guante y nos desgrana lo que depara este “This is how we slay our demons…”. ¿Listos para el rock? Si la última vez que me comunicaba con vosotros venía a hablaros sobre un trabajo “made in Spain”, esta vez toca volver de nuevo a los Estados Unidos y su ola masiva de artistas de metal, recibiendo el sonido ahora desde Seattle, y es que Witchburn, fijan sus orígenes en aquel lado del globo, y vienen a presentarnos su LP “This is how we slay our demons…”, el cual me dispongo a desgranar para vosotros en las próximas líneas.. El estilo de Witchburn recae sobre los cimientos de un hard rock muy pesado, o también denominado por muchos como stoner rock, aunque a mi me guste más el primer frasco. Y este “This is how we slay our demons…” es una muestra perfecta de lo que ofrece el género. Se trata de un LP largo, de 13 temas de extensa duración, superando en algunos cortes los siete minutos, o los nueve de “Perseverance”, canción encargada de cerrar el disco. En total, unos setenta minutos que el público fiel al estilo seguro disfrutarán. ¿Qué más podemos encontrar aquí? – El disco abre con “Bleed the stone”, uno de sus temas estandarte, que bajo mi punto de vista, aunque no puedo llegar a considerar brillante (y tampoco es que el estilo que hacen se deje hacer brillar, técnica o compositivamente hablando) cumple al 200% con todos los requisitos que se le debe exigir. Un corte muy correcto, profesando un hard rock realmente pesado a la par que dinámico y una brillante Jamie Nova a las voces. Los dos siguientes serían “Call to arms” y “The hunted”, bajando ambos el tempo, la intensidad y quizá el dinamismo con respecto al primero, pero estando aún en la misma línea. Estos chicos no se salen del tiesto, hacen lo que hacen y lo hacen muy bien. “The hunted”, además, es el primero de uno de esos temas más extensos del disco, con una duración superior a los siete minutos y un pequeño matiz con respecto a los dos anteriores, ya que incluye algunas melodías de guitarra y pequeños solos, cosa de la que adolecían en cierta medida los cortes anteriores. Tras hunted, llega uno de los temas más movidos del disco: “Stand up and be counted”, aportando una mayor frescura al sonido global del producto, ofreciendo además un estribillo bastante coreable en directo, por lo que no tengo duda alguna de que esta es una de las canciones que seguramente les funcionarán a las mil maravillas. Unas notas de guitarra sin distorsión, poco a poco acompañadas suavemente por bajo, batería y finalmente voz, nos introducen el quinto track; “Heaven’s wake”. Intro peculiar según lo visto hasta ahora, que lamentablemente pasaría a llamarse “media canción” en vez de “introducción” ya que durante casi cuatro de los cerca de siete minutos de duración de este “Heaven’s wake”, se repite el mismo patrón con pequeñas diferencias y matices, dejando paso a mitad de tema a un segundo y último, que durará el resto de la canción. Lo que en un principio pudo ser, y no fue. Así me he sentido al escucharla. “Be purified” nos transporta de nuevo a la atmósfera con la que comienza el disco. Ritmos muy acentuados, acompañados de nuevo de una gran Jamie. Es el tema más corto del álbum y tal y como acaba llega “Whiskey on my breath”, sin duda un corte que derrocha rock, ganas y desparpajo. Muy, muy entretenida de escuchar. Dentro de la séptima pista recibimos buen rollo, buen interludio, solos, algo más de intensidad y otro estribillo de los que el público gritará a viva voz. Realmente buena. Sin apenas tiempo para “darle al play” de nuevo y escuchar este “Whiskey on my breath” (cosa que sin duda haré más adelante), me dispongo a escuchar la siguiente “Rain come, cleanse me”. Aunque con un poco de miedo en el cuerpo me encuentro de nuevo una intro de guitarras clean y tempo bajo, que me hacía esperarme lo peor, oído lo oído, ya que como comenté antes, estos chicos hacen muy bien lo que hacen, y se les da genial, pero a las primeras de cambio de aires, apenas conseguí terminar la canción. Y seguramente sea mi opinión, o que tengo un gusto o criterio muy… “raro”, pero con “Rain come, cleanse me” me ha pasado lo mismo de nuevo. Repetitivo hasta la saciedad, aunque con una excepción: el segundo patrón que introducen a partir del minuto 4, mejora notablemente al segundo patrón de la anterior mencionada, así como al primer patrón de esta “Rain”, además de a muchos otros previamente escuchados en el disco. Muy, muy bueno, la verdad. Pero el camino hasta él se hace largo, quizá con menos de lo primero, más de lo segundo y menos de siete minutos… Bien dentro de la segunda mitad del disco, “Blood Soaked Banner” se muestra como otra canción clásica de Witchburn, marca de la casa. Ritmos muy trabajados y contundentes, un trabajo a las voces especialmente bueno en esta ocasión y otro cambio a mitad de la canción, aportando dinamismo, frescura, trabajo y un mensaje claro: somos lo que somos, y hacemos lo que hacemos. Cosa que es mucho más de lo que pueden decir muchas, muchas bandas. Y es que tener una identidad, un sello propio, en el mundo de la música, es algo realmente difícil y a valorar. Llegado a este punto, seguir describiendo uno a uno los temas del álbum empieza a carecer de sentido, ya que bajo mi punto de vista, el análisis de un disco como éste debería hacerse como conjunto, y como producto, más que de manera individual. Este tipo de rock/metal no es para todos los públicos. Es una música muy rítmica y característica, que por las estructuras y tipos de riffs y patrones que se utilizan, pueden llegar a cansar a muchos, y enamorar a otros. Y tras “Blood Soaked Banner”, llegan “Army of Voices”, “The Storm”, “Hallowed Ground” y “Perseverance”. Y de todas ellas, a excepción de la última, podría comentar lo mismo: son temas que derrochan el sello Witchburn por los cuatro costados. Muy buen hard/stoner, pero que no deja de ser lo que es, y no deja de ofrecer lo que ofrece. “Perseverance” en cambio, tiene un aire diferente desde un primer momento. Comienza con dos/tres minutos de instrumentación de cuerda, una batería muy delicada, unos arreglos muy cuidados, y un despliegue de, en este caso, introducción a un tema largo (9 minutos) más que acertado, para dejar paso a una delicada Jamie que incluso en los registros menos agresivos y más dulces, jamás pierde esa potencia que le caracteriza. “Perseverance” es lento, y largo, pero no se hace pesado. Tiene mucho trabajo, está bien pensado, y sobre todo bien desarrollado. Las ideas primero hay que tenerlas, luego hay que darles forma y llevarlas al papel, pero al final el producto es el que brilla, si ha de brillar. Y en este caso, acaba brillando. Ésta es la diferencia entre “Perseverance” y dos “ideas” que en líneas previas se comentaban. Producto, frente a ganas, definición, frente a falta de pulcritud. En definitiva, considero que Witchburn ha hecho un buen trabajo con este LP, que si bien a veces carece de algo de brillantez u originalidad, en casi ningún momento baja un listón que ellos mismos han establecido bien alto. Tiene algún que otro “pero” que ya comenté previamente, aunque el tiempo y la experiencia los acabará cambiando por líneas de halagos, y noches de calor y aplausos. Estad atentos a esta banda… eso sí, los seguidores del género.
Witchburn son: Jamie Nova - Voz Tracklist: 1 – Bleed the stone Nota: 6.75/10 Review por Alejandro Coca Tweet |
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