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El pasado 12 de octubre la banda finlandesa Insomnium publicó su quinto disco de estudio titulado "One For Sorrow", diez temas de puro death metal melódico que Alba G. Mac-Daid nos analiza.
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Insomnium, un nombre que antes de encontrarme con ellos, sólo me recordaba vistas nocturnas clavadas en el techo. Como no conozco el movimiento death, he preguntado sobre ellos a amigos y conocidos y lo que más he oído ha sido “Uo!! Ese grupo mola!”, así que, por lo menos ya voy con la seguridad de que lo que voy a oír es bueno dentro de un estilo que no escucho, un buen principio por lo menos. Su nuevo disco se titula “One for Sorrow” (2011) y sólo con el nombre creo que uno ya se puede percatar de la temática.
El primer tema, “Inertia”, aparece tristemente con el sonido de unos armónicos de guitarra que suenan sobre una base ambiental de teclado hasta que la batería anuncia una entrada de ritmos pesados y voces oscuras, siguiendo la dinámica de los armónicos iniciales. El tema va aumentando progresivamente hasta el final, como si una puerta se abriera poco a poco hacia algún lugar lúgubre y tenebroso.
Esa puerta abierta nos conduce a “Through the Shadows”, dónde nos vemos metidos íntegramente en los sonidos del Metal Finlandés. El tema en sí no tiene cambios ni sorpresas, pero cuenta con un riff muy pegadizo, que se mete en la cabeza y cuesta que salga. Sigue una dinámica bastante lineal donde las guitarras infernales se mueven rápido en sonidos agudos de principio a fin contrastando con la voz gutural del cantante, que tiene respaldo en un estribillo muy cantable, convirtiéndolo en la canción más comercial y pegadiza del disco.
Siguiendo con el sonido más rotundo del grupo, nos encontramos con “Song of the Blackest Bird”. Sus riffs iniciales parece que despierten la voz, que juega entre guturales y susurros durante todo el tema. La base de guitarras, bajo y teclados no dejan tiempo a la pausa, ni siquiera en las partes más tranquilas, y van jugando permanentemente formando las distintas cadencias y partes del tema. El riff principal de guitarra se va repitiendo a lo largo del tema y tiene ese deje vikingo propio del sonido de Insomnium.
“Only One Who Waits” entra como una bofetada, un “zás en toda la boca” que empieza a un ritmo trepidante. La descarga de riffs y la batería se asientan sobre una base melancólica y son los encargados de modificar las dinámicas durante el tema. El cambio melódico que encontramos a mitad de tema da un respiro a tanta potencia, proporcionando una especie de pausa previa al enfrentamiento entre 2 bandos de una guerra.
Un arpegio de guitarra nos conduce a “Unsung”, al que rápidamente se le añade una melodía épica y potente que parece que nos quiera hacer recordar que son del Norte. Una descarga de energía y melancolía a la vez que marca el sello de este grupo.
Y para no olvidarnos de la parte black, nos ofrecen “Every Hour Wounds”, donde el juego a 2 guitarras, con sus riffs pegadizos, y la voz nos agita en la estrofa y nos calma en el estribillo. Un tema de cambios que combina la rudeza con unos violines que aparecen al final, danzando tristes sobre tanta matanza.
Siguiendo una misma línea musical, pero con un aire totalmente diferente, nos encontramos con “Decoherence”. Un descanso para los oídos y para el alma que, desde la intro del ábum, sólo conocía rabia y furia. La línea melódica de guitarra juega la progresión harmónica que proporciona la base de teclados y se va repitiendo hasta el fade Out final, desvaneciéndose… con la misma tristeza como se desarrolla el tema.
Con una tónica melódica parecida al anterior, pero de actitud totalmente diferente aparece “Lay the Ghost to Rest”. Aquí subimos de nuevo al metal más atmosférico, con melodías cuidadas y agradables sobre líneas death. Susurros, voces limpias, voces rotas y oscuras se funden con guitarras potentes y a veces más calmadas, siendo responsables de los cambios que van volviendo siempre al tema principal, protagonizado por la guitarra.
“Regain the Fire” casi despide el álbum al más puro estilo death metal melódico, con ese toque finlandés que caracteriza a Insomnium. Una composición con un hilo argumental bastante lineal y parecido a anteriores, pero no por ello menor que los demás, complementado por unas voces limpias que le dan un aire diferente al estribillo.
Para acabar, nos dicen “adiós” con el tema que da nombre al álbum: “One for Sorrow”. Lo hacen con una entrada pausada, tranquila y melódica que vuelve a coger ese aire épico característico del disco. Quizá lo que resaltaría más de este tema y el anterior es el uso más marcado de las voces limpias, pero sigue un poco la misma estela que sus predecesores, con un ritmo más lento y marcado, hasta el minuto 4:10 que nos encontramos con un juego entre la batería y la guitarra que no paran de romper el tiempo del tema proporcionándole más juego.
En general se puede decir que el disco “One for Sorrow” sigue un hilo argumental de principio a fin, pues cada tema tiene una buena transición con el siguiente. Es un álbum sólido y compacto, en el sentido de que sigue un patrón musical bien claro, en el que cada instrumento sabe muy bien lo que tiene que hacer y en dónde consiguen crear la atmósfera que les caracteriza. Todo esto lo debo de tener en cuenta a la hora de puntuar, aunque he de reconocer que no es un estilo que yo escuche y mucho menos que me guste, pero dentro de la objetividad, para los que les vaya este tipo de música, este álbum no les defraudará. Me gustaría agradecer a Daniel López (Erkie) el haberme echado una mano con su opinión y haberme dado nociones básicas del estilo.
Insomnium son:
Niilo Sevänen − Voz y bajo Ville Friman − Segundas voces y guitarra Markus Vanhala − Guitarra Markus Hirvonen − Batería
Tracklist:
1 - Inertia 2 - Through the Shadows 3 - Song of the Blackest Bird 4 - Only One Who Waits 5 - Unsung 6 - Every Hour Wounds 7 - Decoherence 8 - Lay The Ghost To Rest 9 - Regain the Fire 10 - One for Sorrow
Nota: 7/10
Review realizada por Alba G. Mac-Daid
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